Mira como este pitbull pasó de ser una amenaza a ser un ángel guardián

Ninguna criatura en este planeta sabe tanto de lealtad como un perro. Cuando observamos un con su familia humana, se ve una lealtad sin igual.

Esta historia ha estado circulando en torno a las redes sociales desde hace años. Se trata de un padre que estaba preocupado porque el pitbull que tenían en casa podría ser una amenaza para su hija recién nacida. Le dijo a su esposa que el perro se tendría que irse si se presentaba un problema. Lo que vio, sin embargo, fue el polo opuesto de lo que esperaba. Se dio cuenta de que el perro realmente es el mejor amigo del hombre, incluso los de raza pitbull.

Este hombre cuenta que cuando se casaron tenían dos perros, que adquirieron cada uno por su parte antes del matrimonio. El perro de su esposa era un Pitbull/ Labrador llamado Zack. Él afirma que ese perro lo detestaba. Y dice que cuando nació su pequeña hija le advirtió a su mujer que si llegaba a asustar a la bebé sería echado de la casa.

1

Llevaron a su hija a casa en un coche, y ambos perros la olfatearon y la lamieron, con sus colas en constante movimiento. Incluso él tuvo que halar  a Zack y alejarlo de ella porque él no dejaba de lamerla. Desde ese momento, comenta, que Zack se convirtió en el ángel guardián de su hija. El perro siempre ponía la pata sobre la manta de la niña para asegurarse de que se encontraba bien.

2

Zack amaba inmensamente a su hija, y cuando ella se volvió un poco mayor siempre la acompañó a la cama, y ​​luego se acostaba en la cama con ella. De alguna manera sabía siempre cuándo era el momento de ir a arriba, y la esperaba en la escalera, para luego seguirla hasta la cama.

3

Lamentablemente Zack sufrió un envenenamiento por culpa de unos niños del vecindario. Los miembros de la casa se pusieron muy triste porque pensaron que ya no habría nadie que acompañara a la niña de 5 años a la habitación. Fue muy triste para todos, el perro murió.

A las 8:00 de la noche, la niña se dirigió a las escaleras para ir a la cama. En ese momento, los tres se dieron cuenta de lo que iba a suceder. Después de 5 años, no tenía a Zack para acompañarla al piso de arriba. Hubo un intercambio de miradas llenas de tristeza.

4

En ese momento el perro de él se levantó e hizo lo mismo que Zack siempre hacía. Sin embargo, no había punto de comparación. Zach era insustituible. Aún así la niña supo suplir el cariño que le daba Zack con el que le daba Sam (el otro perro). Esta rutina continuó así hasta seis años después cuando Sam murió.

 

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Close